Té Verde
Thea sinensis, L. – Theaceae
La planta es un arbusto alto, con hojas coriáceas, elípticas y dispuestas en direcciones opuestas. Presenta varias flores blancas en las axilas. El fruto es una cápsula con tres semillas. El té verde crece en las regiones montañosas y húmedas de China, y hoy en día se cultiva en regiones tropicales y subtropicales de Asia, Europa y África. La parte medicinal de la planta son las hojas secas.
Las hojas de té verde contienen entre un 2 % y un 4 % de cafeína y una cantidad menor de otros derivados de purina. Además de cafeína, esta planta también contiene diversos componentes polifenólicos, ácidos fenolcarboxílicos (ácidos hidrogénico, cafeico y gálico), galotaninos y, además de los ingredientes mencionados, derivados flavonoides (heterósidos O y C de flavonoles) y compuestos de tipo flavona (taninos de catequina procianidinas, galato de epicatequina). Las hojas de esta planta también contienen heterósidos de alcoholes terpénicos aromáticos y alifáticos, que contribuyen a su reconocible aroma. La hoja sin secar también contiene una gran proporción de proteínas, azúcares, vitamina C y vitaminas del complejo B.
El uso del té verde como bebida es muy común en la vida cotidiana. Numerosos estudios han demostrado que el té verde tiene un efecto beneficioso sobre la circulación coronaria (efecto angioprotector). Además, esta planta posee un pronunciado potencial antioxidante, al unirse a los radicales libres de oxígeno e inhibir la peroxidasa lipídica. Su capacidad antioxidante explica sus efectos antimutagénicos y antitumorales. Se cree que el té verde tiene la capacidad de unirse al colesterol e inhibir su absorción en el tracto gastrointestinal, pero esto aún no se ha confirmado por completo. La farmacopea francesa prescribe que el té verde puede utilizarse para la diarrea leve, para la pérdida de peso y como diurético suave (un agente que ayuda a eliminar líquidos del cuerpo).
Los trastornos neurológicos representan un importante problema socioeconómico a nivel mundial. Estos trastornos se han estudiado ampliamente durante las últimas décadas con la esperanza de desarrollar una terapia adecuada. El té es una de las bebidas más populares del mundo y el té verde (Camellia Sinensis) es el que se ha estudiado más a fondo por su amplio potencial para la salud. Numerosas investigaciones científicas han demostrado que los polifenoles de las hojas de té verde tienen un efecto neuroprotector y se utilizan como preventivos o coadyuvantes en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson. Las catequinas también son útiles en la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas gracias a sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios.
Muchos estudios se centran en examinar los efectos del té verde, por lo que se han llegado a conclusiones que indican que esta planta tiene efectos beneficiosos sobre enfermedades como el cáncer, la obesidad y la diabetes mellitus, así como sobre numerosas enfermedades neurológicas, como las disfunciones cognitivas y la pérdida de memoria.
Referencias
- Review on the neuroprotective effects of green tea polyphenols for the treatment of neurodegenerative diseases
- The Protective Effects of Green Tea Catechins in the Management of Neurodegenerative Diseases: A Review
- Beneficial Effects of Green Tea Catechins on Neurodegenerative Diseases
- Green Tea Catechins Attenuate Neurodegenerative Diseases and Cognitive Deficits
