Diente De León

Taraxacum officinale L. – Asteraceae

Diente De León

Diente De León es una planta herbácea perenne, lactífera. El aspecto de la planta varía según el hábitat y las condiciones ambientales. Está ampliamente distribuida por Europa y Asia, prospera incluso en altas montañas y se propaga por semillas.

La raíz es fusiforme y engrosada y puede alcanzar hasta 140 cm de longitud, y mediante la raíz la planta absorbe nutrientes del suelo. Las hojas son compuestas, lanceoladas o lineales, pueden ser enteras o dentadas. El tallo es erguido, redondo, hueco y sin hojas, y lleva una sola inflorescencia. Las flores están reunidas en un capítulo, de color amarillo dorado. Florece en primavera. Después de la floración, la flor se transforma en bolas.

El diente de león se ha utilizado como planta medicinal desde la antigüedad. Las partes medicinales de la planta son: hojas, raíz, flores y tallo.

Leaves

Las hojas de diente de león son ricas en vitamina C, hierro, vitamina A, carotenoides, proteínas, grasas y carbohidratos, y se utilizan con mayor frecuencia en forma de té para eliminar el exceso de líquido del organismo (efecto diurético). En nuestro Black Garlic Hepato Care , producto, se utilizó la raíz de diente de león para la elaboración del extracto, que también posee un alto potencial bioactivo. La raíz se extrae a principios de primavera o otoño (según algunas recomendaciones, el otoño es mejor, ya que entonces contiene mucha más inulina que en primavera). La raíz se considera la parte más medicinal del diente de león y es muy rica en potasio, y además de potasio contiene sustancias amargas, triterpenos, glucósidos flavónicos, inulina, fitoesteroles, vitamina A y carotenoides.

Como agente amargo, se utiliza para estimular el apetito y la secreción biliar. También ha encontrado un lugar muy importante en el tratamiento de numerosas enfermedades gastrointestinales, como la acidez y la dispepsia.

El diente de león también presenta un marcado efecto diurético, por lo que estimula la excreción de orina, y se utiliza además como laxante, facilitando la evacuación intestinal. El diente de león tiene un pronunciado potencial antioxidante, antiinflamatorio, anticancerígeno y hepatoprotector (se recomienda su uso en caso de daño del tejido hepático causado por alcohol y medicamentos) y, debido a la presencia de una alta concentración de inulina, se considera un muy buen prebiótico. También puede recomendarse en caso de inflamación de la vesícula biliar, cálculos biliares y trastornos digestivos, y ha encontrado un amplio uso como herramienta auxiliar en el tratamiento de la hepatitis viral. El diente de león también puede ser utilizado por personas que padecen diabetes, ya que presenta un marcado potencial hipoglucemiante. Además de afectar el nivel de glucosa en sangre, también reduce el nivel de colesterol total y triglicéridos, por lo que su uso también se recomienda en personas obesas para el tratamiento de la obesidad.

Es muy importante señalar que las personas propensas a alergias deben usar el diente de león y los preparados a base de diente de león con precaución.

Referencias

Carrito de compra