Escaramujo
Rosa canina L. – Rosaceae
Escaramujo (rosa silvestre) es un arbusto de hasta 3 metros de altura. Todo el arbusto está cubierto de espinas afiladas. Las hojas son curiosamente pinnadas, y los folíolos tienen forma de huevo y están muy dentados. Las flores son de color blanco rosado y desprenden un aroma agradable. Los frutos, conocidos como rosa canina, y contienen numerosas semilla La floración comienza en mayo, y los frutos suelen recolectarse entre septiembre y octubre. El rosal silvestre está muy extendido por toda Europa y también crece en Asia occidental y el noroeste de África. Es muy común en nuestra región, creciendo en los márgenes de los bosques.
La parte medicinal de la planta es el fruto seco. Es rico en vitamina C, ácidos frutales (málico, cítrico, ámbar, fosfórico), azúcares, lignina, pectina, taninos, flavonoides, carotenoides, ácido silícico, sales de hierro y aluminio.
Debido a su alto contenido en vitamina C, el escaramujo se recomienda tradicionalmente para fortalecer el sistema inmunitario y en casos de fatiga y agotamiento primaveral. El fruto del rosal silvestre posee propiedades profilácticas y terapéuticas contra diversas enfermedades (artritis reumatoide, gota, enfermedades infecciosas, enfermedades biliares y renales), gracias a sus efectos antioxidantes, antiinflamatorios y antimicrobianos.
Diversos estudios demuestran que la rosa silvestre tiene efectos citotóxicos sobre las células cancerosas de pulmón y próstata (las destruye). Además, se recomienda su uso para la inflamación crónica de las vías urinarias, para fortalecer los pulmones y refrescar el organismo. Los taninos presentes en el fruto del rosal silvestre detienen la diarrea y, al ser rico en hierro, su uso está plenamente justificado en casos de anemia sideropénica.
