La melisa

Melissase folium- Hoja de melisa
Melissa officinalis L. – Lamiaceae

La melisa

La melisa es una planta perenne y herbácea. El rizoma es corto, el tallo es erguido y está cubierto de pelos mecánicos y escamas glandulares. Las hojas son opuestas, de forma ovada a rómbica, con nervaduras reticuladas y cubiertas de pelos y glándulas. Las flores se recogen en diquios y los frutos son alargados y ovalados. La melisa crece en los alrededores del pueblo, en el límite del bosque. Se extiende esporádicamente y se cultiva en jardines.

La parte medicinal de la planta es la hoja entera y seca de melisa, recolectada justo antes de la floración. La hoja es fina, quebradiza al secarse, de color verde oscuro, con un sabor dulce que luego se vuelve picante y un aroma a limón muy característico.

La hoja de melisa contiene entre un 0,05 % y un 0,3 % de aceite esencial. El aceite esencial de melisa se obtiene por destilación al vapor de brotes frescos. Los aldehídos monoterpénicos y los alcoholes predominan en el aceite esencial, y los ingredientes más importantes son los aldehídos citrales (geranial y neral). Las hojas de melisa contienen sesquiterpenos (β-cariofileno y óxido de β-cariofileno), flavonoides heterósidos (derivados de quercitrina, ramnocitrina, apigenina y luteolina), ácidos fenólicos, taninos de catequina y compuestos triterpénicos. Además, la hoja de melisa es una fuente rica de ácido depsidico y rosmarínico.

Leaves

La melisa posee propiedades antimicóticas (muy importantes en la lucha contra virus y bacterias), espasmolíticas (relajantes del músculo liso), sedantes (calmantes) y antitiroideas. Los fitopreparados a base de melisa se utilizan para el insomnio leve gracias a su efecto sedante. Esta hierba puede mejorar el estado de ánimo y reducir la intensidad de un ataque de ansiedad. Además, la melisa se utiliza para mejorar las funciones cognitivas (memoria), por lo que se recomienda como terapia complementaria en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. También se recomienda su uso para la indigestión, es decir, para el deterioro de la función de los órganos del tracto digestivo, gracias a su efecto antiespasmódico. Además de su acción espasmolítica, las hojas de melisa muestran efectos antiinflamatorios y antioxidantes. Debido a su pronunciado potencial antiviral, las preparaciones a base de hojas de melisa se utilizan como terapia complementaria en el tratamiento de infecciones virales causadas por el virus del herpes simple. La acción antiviral de la melisa proviene de la presencia de ácido rosmarínico, además esta planta exhibe acción bacteriostática (impide el crecimiento de bacterias).

Referencias

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