Lavanda
Lavandula angustifolia – Lamiaceae
Lavanda es una planta perenne y herbácea. El árbol es ramificado, con hojas simples, lineales, cubiertas de pelos mecánicos y de color verde grisáceo. Las flores se agrupan en dicasios, todas ellas cubiertas de escamas glandulares. El fruto es un mericarpo, compuesto por cuatro nuececillas. Está muy extendido en la zona mediterránea, sobre suelos pedregosos y calizos.
Como parte medicinal de la planta, se utiliza una flor seca, incompletamente desarrollada, de lavanda silvestre o cultivada. La flor de lavanda contiene entre un 1,5 y un 3 % de aceite esencial. Sus principales componentes son linalol, acetato de linalilo, limoneno, cineol y alcanfor. La lavanda también es una planta rica en taninos.
El aceite esencial de lavanda se obtiene por destilación al vapor de flores frescas o inflorescencias completas.Este aceite es responsable de su efecto sedante. La lavanda es una hierba que puede utilizarse para neutralizar gases y flatulencias. Su uso se recomienda para trastornos del estado de ánimo, fatiga e insomnio. Se ha demostrado que es particularmente útil en el tratamiento del insomnio en mujeres después del parto. Además, se han registrado sus efectos beneficiosos en diversos problemas digestivos, como indigestión, calambres y flatulencia. La lavanda también puede utilizarse para elaborar preparados de aplicación local, como preparados para trastornos de la circulación periférica, ya que se considera un rubifaciente suave. El aceite esencial de lavanda también se utiliza ampliamente en la industria cosmética, para la elaboración de diversos preparados (sérums, perfumes, cremas).
El uso de aceites esenciales y sus componentes se conoce desde la antigüedad en la medicina tradicional y la aromaterapia. El potencial neuroprotector y antienvejecimiento de los aceites esenciales ha sido objeto de numerosos estudios científicos, entre ellos el del aceite esencial de lavanda, que ha demostrado tener los efectos mencionados. Se ha comprobado que la lavanda tiene un efecto muy significativo en la prevención y como coadyuvante en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y la demencia, así como en otras afecciones fisiopatológicas como trastornos psiquiátricos como la ansiedad y la depresión, y la hipofunción cognitiva.
Referencias
- Neuroprotective and Anti-Aging Potentials of Essential Oils from Aromatic and Medicinal Plants
- Essential Oils as Treatment Strategy for Alzheimer’s Disease: Current and Future Perspectives
- Phytopharmaceutical treatment of anxiety, depression, and dementia in the elderly: evidence from randomized, controlled clinical trials
